El planeta entró en déficit ecológico el 30 de julio; especialistas advierten que el actual ritmo de consumo equivale a utilizar 1.73 Tierras al año.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que, desde el 30 de julio, la humanidad consumió todos los recursos naturales que la Tierra es capaz de regenerar durante 2026, marcando el llamado Día del Sobregiro de la Tierra (Earth Overshoot Day). A partir de esa fecha, el consumo global se realiza a costa de las reservas naturales y del deterioro de los ecosistemas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo un llamado a replantear los actuales modelos de producción y consumo al señalar que aún es posible revertir la tendencia si se adoptan medidas urgentes para proteger los recursos del planeta.
De acuerdo con Global Footprint Network, la humanidad está utilizando los recursos naturales 73 % más rápido de lo que los ecosistemas pueden regenerarlos, lo que equivale a consumir los recursos de 1.73 planetas Tierra cada año. Aunque la fecha del sobregiro ocurrió días después que en 2025, la organización aclaró que ello respondió a ajustes metodológicos y no a una disminución real del consumo.
El informe advierte que este déficit ecológico acelera problemas como la deforestación, la pérdida de biodiversidad, la erosión del suelo, el agotamiento del agua dulce y el incremento de las emisiones de dióxido de carbono, factores que agravan fenómenos extremos como sequías, inundaciones y olas de calor.
La organización también evidenció las diferencias entre países. Qatar agotó su presupuesto ecológico el 4 de febrero, Estados Unidos el 14 de marzo y la Unión Europea el 3 de mayo, mientras que España alcanzó ese límite el 4 de junio. En América Latina, Chile llegó al sobregiro el 7 de mayo, Argentina el 13 de junio, Perú lo hará el 12 de agosto y Colombia hasta el 1 de octubre, reflejando distintos niveles de consumo y presión sobre los recursos naturales.
Finalmente, la ONU y especialistas coincidieron en que reducir las emisiones de carbono, impulsar una producción y consumo más sostenibles, fortalecer la agricultura y la pesca responsables, así como incorporar la seguridad de los recursos naturales en las políticas públicas, serán medidas clave para disminuir la creciente deuda ecológica y evitar mayores impactos económicos y ambientales en las próximas décadas.








