La epidemia ya afecta a cinco provincias y se ha convertido en el mayor brote registrado en la República Democrática del Congo.
La República Democrática del Congo enfrenta una grave epidemia de ébola que ya ha dejado 1,916 personas fallecidas y 4,209 casos confirmados, de acuerdo con el último reporte del Ministerio de Comunicación del país.
El brote, declarado el pasado 15 de mayo en la provincia de Ituri, registra actualmente una tasa de letalidad de 45.5 por ciento. Además, 595 pacientes permanecen aislados u hospitalizados, mientras 828 personas han logrado recuperarse.
La enfermedad se ha extendido a cinco provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo. Ituri continúa siendo el principal epicentro, al concentrar aproximadamente 86.5 por ciento de los casos acumulados.
La magnitud de la emergencia ya convirtió a este brote en el segundo con más contagios en la historia del ébola y en el más grande registrado hasta ahora en territorio congoleño, superando la epidemia que afectó al este del país entre 2018 y 2020.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que esta epidemia presenta uno de los ritmos de crecimiento más rápidos registrados desde que comenzaron los brotes de ébola.
El actual brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya letalidad puede oscilar entre 30 y 50 por ciento. Actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante.
El virus se transmite principalmente mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
Aunque la emergencia es grave, todavía se encuentra lejos del peor brote registrado: la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó alrededor de 11 mil muertos y 28 mil contagios.









