Giorgia Meloni y Mette Frederiksen pidieron crear centros de repatriación fuera de la Unión Europea.
Las primeras ministras de Italia, Giorgia Meloni, y Dinamarca, Mette Frederiksen, exigieron este lunes una política migratoria más estricta en Europa y propusieron establecer centros de repatriación en terceros países para acelerar las expulsiones de personas en situación irregular.
En un comunicado conjunto, ambas dirigentes rechazaron lo que calificaron como “inmigración descontrolada” y advirtieron sobre sus posibles efectos en la seguridad, los servicios públicos y la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
Meloni y Frederiksen señalaron que los gobiernos europeos deben ofrecer respuestas concretas para proteger a sus poblaciones y reclamaron mecanismos que permitan gestionar la migración fuera del territorio comunitario, incluida la creación de centros de repatriación y otras “soluciones innovadoras”.

La propuesta retoma el modelo impulsado por Italia en Albania, donde Roma ha buscado establecer instalaciones para gestionar a migrantes rescatados o interceptados en el Mediterráneo. El esquema italiano ha generado un intenso debate jurídico y político dentro de la Unión Europea.
Aunque el comunicado no menciona directamente la crisis migratoria en Ceuta, el planteamiento ocurre en medio de las tensiones entre España e Italia por sus políticas migratorias. Roma ha criticado las decisiones del gobierno español y llegó a respaldar medidas relacionadas con la posible suspensión de España del espacio Schengen.
El ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, endureció el tono contra Madrid y sostuvo que la experiencia reciente demuestra que las decisiones migratorias unilaterales no deben trasladar sus consecuencias a otros países europeos.
Tajani insistió en que la migración debe gestionarse de manera conjunta y llamó a la Unión Europea a reforzar la protección de sus fronteras.









