El fuego, activo desde el jueves en el suroeste de Francia, permitió el regreso de parte de los evacuados, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles reactivaciones.
El incendio forestal que desde el pasado jueves afecta al sur del departamento de Las Landas, en el suroeste de Francia, fue declarado bajo control este lunes después de haber consumido alrededor de 1,700 hectáreas de bosque.
La secretaria general de la Prefectura de Las Landas, Stéphanie Monteuil, informó que la situación evolucionó favorablemente durante la noche y que las condiciones permitieron considerar el incendio bajo control. Sin embargo, advirtió que esta clasificación no significa que el fuego esté completamente extinguido.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre la zona para evitar posibles reactivaciones y continúan evaluando las condiciones de seguridad antes de permitir el regreso de todas las personas evacuadas.
Como parte de las primeras medidas de retorno, 250 habitantes del municipio de Luglon recibieron autorización para regresar a sus domicilios este lunes. Un día antes, también se había permitido el regreso de alrededor de 50 personas de distintos barrios de Garein, de un total de más de 650 habitantes que habían sido evacuados desde el inicio del incendio.

La emergencia ocurre en un contexto de elevada vulnerabilidad para varias regiones de Francia, que atraviesan un verano marcado por sequía, temperaturas extremas y una intensa temporada de incendios forestales.
Este lunes, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, visitó el vecino departamento de Gironda para reunirse con autoridades locales y personas afectadas por otro de los grandes incendios registrados recientemente en el país.
A finales de julio, un megaincendio en la zona de la bahía de Arcachon y hasta las proximidades de Burdeos destruyó alrededor de 42 mil hectáreas y provocó la evacuación de más de 220 mil personas.
Las autoridades francesas han advertido que las condiciones de sequía y calor favorecen la propagación de incendios, por lo que mantienen activos los protocolos de vigilancia y prevención en las zonas con mayor riesgo.









