La intensa actividad eruptiva provocó emisiones de ceniza y elevó a rojo el nivel de alerta para la navegación aérea; las llegadas fueron restringidas a cinco vuelos por hora.
Una nueva fase de intensa actividad eruptiva del Etna obligó este lunes al aeropuerto de Catania, en Sicilia, a limitar temporalmente la llegada de vuelos debido a la presencia de ceniza volcánica en la atmósfera.
El aeródromo informó que las zonas correspondientes a los sectores B1 y B2 permanecen cerradas y que las operaciones de llegada fueron restringidas a cinco aeronaves por hora, mientras que las salidas continuaron sin restricciones por el momento.
La medida se tomó después de que el Observatorio Volcánico para la Aviación (VONA) elevara a rojo el aviso para la navegación aérea, luego de detectar un incremento del temblor volcánico durante la tarde del domingo, un indicador de mayor actividad en los conductos internos del volcán.
El Etna, considerado uno de los volcanes más activos de Europa, mantiene desde hace aproximadamente diez días una actividad que ha provocado interrupciones, cancelaciones y modificaciones en los vuelos que utilizan el aeropuerto de Catania, afectando a numerosos viajeros durante la temporada turística de verano.
El pasado sábado se había registrado una disminución temporal de la actividad, lo que permitió al aeropuerto reanudar sus operaciones con normalidad. Sin embargo, el incremento posterior de la actividad volcánica obligó nuevamente a establecer restricciones.
Las autoridades aeroportuarias mantienen seguimiento constante de las condiciones y de la presencia de ceniza, debido a que este material puede representar un riesgo para las aeronaves y obligar a modificar las operaciones aéreas.
Las erupciones del Etna son recurrentes y durante la última década el volcán ha registrado diversos episodios de intensidad, con emisiones de lava y ceniza que han provocado afectaciones periódicas en las operaciones del aeropuerto siciliano.








