Francia, Alemania, Italia y Reino Unido advirtieron que el proyecto viola el derecho internacional y amenaza con sepultar la solución de dos Estados.
Francia, Alemania, Italia y Reino Unido exigieron a Israel retirar de inmediato sus planes de expansión de asentamientos en Cisjordania ocupada, particularmente el controvertido proyecto E1, que contempla la construcción de nuevas viviendas y podría dividir el territorio palestino.
En una declaración conjunta, los cuatro gobiernos europeos advirtieron que el proyecto representa una amenaza para las posibilidades de alcanzar una solución de dos Estados y pidieron al Ejecutivo de Benjamin Netanyahu detener la expansión de los asentamientos.
La presión internacional aumentó después de que Israel anunciara una nueva licitación para construir 1,234 viviendas dentro del proyecto E1, una iniciativa que busca conectar asentamientos israelíes y que, según sus críticos, podría aislar Jerusalén Este y cortar la continuidad territorial entre el norte y el sur de Cisjordania.
“Exhortamos al Gobierno israelí a retirar inmediatamente estos proyectos”, señalaron los cuatro países, al advertir que las nuevas construcciones alejarían aún más cualquier posibilidad de paz.
Los gobiernos europeos también lanzaron una advertencia a las empresas interesadas en participar en las licitaciones y les pidieron considerar las posibles consecuencias jurídicas y reputacionales, incluido el riesgo de involucrarse en presuntas violaciones del derecho internacional.
La construcción de los nuevos asentamientos ocurre además mientras permanece pendiente una apelación presentada ante un tribunal de Jerusalén contra el proyecto.
Francia, Alemania, Italia y Reino Unido insistieron en que los asentamientos israelíes en Cisjordania son considerados ilegales bajo el derecho internacional y señalaron que esta postura ha sido reiterada por la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.









