Xu Jiayin fue condenado por delitos financieros, mientras la empresa deberá pagar una millonaria multa por irregularidades en sus cuentas.
El fundador del gigante inmobiliario Evergrande, Xu Jiayin, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal chino, en uno de los golpes más contundentes contra los responsables de la crisis que sacudió al sector inmobiliario del país.
El empresario fue declarado culpable de delitos que incluyen fraude financiero, mientras que Evergrande y su división inmobiliaria recibieron sanciones por un total de 15 mil 820 millones de yuanes, equivalentes a unos 2 mil 400 millones de dólares.
La sentencia fue emitida por un tribunal de la ciudad de Shenzhen, donde durante años tuvo su centro de operaciones una de las compañías inmobiliarias más grandes de China.
Evergrande llegó a convertirse en un símbolo del crecimiento acelerado del sector de bienes raíces chino, impulsado por décadas de urbanización y expansión del crédito. Sin embargo, el aumento de su endeudamiento y las restricciones implementadas por el gobierno para contener la especulación terminaron por asfixiar sus finanzas.
La compañía se declaró en quiebra en 2021, después de años de dificultades para hacer frente a una deuda multimillonaria.
La caída de Evergrande se convirtió en uno de los episodios más representativos de la crisis inmobiliaria que todavía enfrenta China, con consecuencias que han alcanzado a empresas constructoras, compradores de viviendas y al sistema financiero.
La condena de Xu Jiayin y la millonaria sanción contra el grupo representan ahora uno de los capítulos más duros en el proceso para responsabilizar a los protagonistas del colapso de la compañía.









