El ex primer ministro anunció su renuncia como diputado apenas seis semanas después de abandonar Downing Street y dijo que se enfocará en asuntos internacionales.
El ex primer ministro británico Keir Starmer anunció que dejará también su escaño en el Parlamento, apenas seis semanas después de renunciar al liderazgo del Gobierno tras perder respaldo dentro del Partido Laborista.
Starmer había llegado al poder en 2024 al conseguir una de las mayorías parlamentarias más amplias de la historia moderna del Reino Unido. Su triunfo representó un importante giro para el Partido Laborista, que años antes había sufrido uno de sus peores resultados electorales.
Sin embargo, durante su gestión, la popularidad de Starmer se deterioró progresivamente y comenzó a enfrentar cuestionamientos tanto de los votantes como dentro de su propio partido. Finalmente, abandonó el cargo de primer ministro y fue sustituido por Andy Burnham, quien se convirtió en el séptimo jefe de Gobierno británico en una década.
Inicialmente, Starmer había asegurado que permanecería como diputado hasta las próximas elecciones generales. No obstante, en declaraciones al Camden New Journal, periódico de su circunscripción del norte de Londres, explicó que cambió de opinión y ahora pretende “centrarse en los asuntos internacionales”.
Posteriormente confirmó su decisión a través de redes sociales, aunque todavía no se ha informado cuándo se celebrará la elección para ocupar su escaño en Holborn y St Pancras.
A pesar del desplome de su popularidad interna, la política exterior fue considerada uno de los puntos fuertes de su administración. Starmer trabajó junto con el presidente francés Emmanuel Macron para impulsar la llamada “Coalición de los Dispuestos” en apoyo a Ucrania, además de restablecer relaciones con China y reconocer al Estado palestino.
También buscó fortalecer la relación con el presidente estadounidense Donald Trump, aunque esos esfuerzos tuvieron resultados desiguales.
Starmer había conservado cómodamente su distrito en las elecciones de 2024, con una ventaja de más de 11 mil 500 votos, aunque un candidato independiente centrado en la oposición a la guerra de Israel en Gaza consiguió cerca del 19% de los sufragios.
Con su salida del Parlamento, Starmer pone fin a una etapa política que comenzó con su llegada al liderazgo laborista y que posteriormente lo llevó a ocupar el cargo de primer ministro. Ahora, según sus propias palabras, buscará concentrarse en asuntos de carácter internacional fuera de la primera línea de la política británica.








