El menor ingresó armado a un colegio de Kamphaeng Phet y realizó varios disparos; alumnos y profesores fueron evacuados y no se reportaron víctimas.
Momentos de pánico se vivieron en una escuela secundaria de la provincia de Kamphaeng Phet, Tailandia, luego de que un adolescente de 15 años ingresara armado al plantel y realizara varios disparos, provocando la movilización de policías y equipos de emergencia.
De acuerdo con las autoridades locales, el joven llegó al colegio alrededor de las 14:20 horas portando una pistola de 9 milímetros y comenzó a disparar dentro de las instalaciones. Ante la situación, profesores y estudiantes fueron evacuados mientras la Policía establecía un perímetro de seguridad alrededor del centro educativo.
El plantel fue acordonado para evitar que los alumnos regresaran a las instalaciones y permitir que los agentes revisaran las áreas del colegio. Finalmente, las autoridades lograron controlar la situación, confiscar el arma y detener al adolescente, quien quedó bajo custodia para ser interrogado.
Hasta el momento, no se reportaron personas muertas ni heridas, pese a que los disparos generaron momentos de angustia entre la comunidad escolar. Las autoridades investigan qué llevó al menor a ingresar armado y abrir fuego. De acuerdo con los primeros reportes, el adolescente recibía tratamiento por depresión, aunque este antecedente no determina por sí mismo las causas del ataque.
El caso volvió a encender la preocupación por la violencia armada dentro de los centros educativos de Tailandia, ya que este sería el tercer tiroteo registrado durante el año en una institución escolar.
Uno de los antecedentes más graves ocurrió el 7 de agosto, cuando otro menor atacó una escuela en la provincia de Nonthaburi y asesinó a seis personas, después de matar también a sus abuelos. El hecho provocó alarma nacional y renovó los cuestionamientos sobre el acceso de menores y civiles a armas de fuego.
Tailandia mantiene una elevada circulación de armas entre la población y enfrenta desde hace años problemas relacionados con la posesión y el uso ilegal de armamento. Aunque las autoridades suspendieron a finales de 2023 los permisos para portar armas en público, el control y acceso a estos dispositivos continúa siendo un tema de debate.
El nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en las escuelas y prevenir que las armas lleguen a manos de menores, mientras las autoridades buscan esclarecer cómo el adolescente pudo ingresar armado al plantel.









