La sequía provocada por El Niño ya obligó a disminuir los cruces diarios y las autoridades advierten que podrían aplicarse nuevos recortes en los próximos meses.
El Canal de Panamá no descarta imponer nuevas restricciones al tránsito de buques ante la persistente sequía asociada al fenómeno de El Niño, una situación que amenaza con volver a complicar una de las principales rutas del comercio marítimo mundial.
Ilya Espino de Marotta, quien asumió este lunes la administración de la vía interoceánica y se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo, señaló que podrían reducirse nuevamente los cruces diarios si los niveles de agua no se recuperan.
Actualmente, el canal permite hasta 32 tránsitos diarios, frente a los 36 que autorizaba anteriormente. Espino de Marotta advirtió que entre febrero y marzo de 2027 podría ser necesario reducir la cifra hasta alrededor de 29 buques por día, aunque descartó, por ahora, regresar a los niveles extremos registrados en 2023.

El canal depende principalmente del agua de lluvia almacenada en los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela, cuyos niveles han disminuido debido a la falta de precipitaciones. En 2023, la crisis hídrica obligó a reducir los cruces hasta 22 diarios.
Además del número de embarcaciones, las autoridades han reducido progresivamente el calado máximo permitido, que pasó de 15.24 a 14.63 metros, con el objetivo de preservar las reservas de agua y garantizar la operación de la vía.
El Canal de Panamá concentra alrededor del 5% del comercio marítimo mundial y tiene como principales usuarios a Estados Unidos y China, por lo que nuevas restricciones podrían generar mayores costos y retrasos para el transporte internacional de mercancías.
Aunque las autoridades confían en evitar una crisis como la de 2023, la evolución de la sequía y de las condiciones climáticas será determinante para definir si el canal tendrá que limitar todavía más su capacidad.









