Save the Children advierte que sequías, inundaciones y malas cosechas podrían agravar la crisis alimentaria a inicios de 2027.
Alrededor de ocho millones de niños en África oriental y meridional podrían enfrentar hambre aguda a principios de 2027 debido a los efectos de un intenso fenómeno de El Niño, advirtió este martes Save the Children.
De acuerdo con un análisis de datos de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases (CIF), la cantidad de personas que enfrentarán niveles de hambre de crisis o peores en seis países podría aumentar de 12.6 millones a 16.4 millones para marzo de 2027.
Actualmente, unos seis millones de niños en Madagascar, Malaui, Mozambique, Zambia, Uganda y Kenia sufren una grave escasez de alimentos. La organización prevé que la cifra aumente a ocho millones si no se implementan medidas de prevención y asistencia.
Uganda podría concentrar el mayor número absoluto de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda, con unos 4.4 millones en niveles de crisis o superiores. En Zambia, el incremento previsto sería de 80 por ciento, hasta superar 1.2 millones de personas.

Save the Children advierte que el fenómeno tendrá efectos distintos según la región. En algunas zonas del sur de África podría provocar sequías, malas cosechas y pérdida de ganado, mientras que en el este del continente existe riesgo de inundaciones severas.
La situación podría complicarse aún más debido a que El Niño coincide con conflictos, desplazamientos, inestabilidad económica y una reducción de los recursos destinados a la ayuda humanitaria. Kenia podría registrar cierta mejoría en seguridad alimentaria, aunque la situación de los refugiados podría deteriorarse por las inundaciones.
La organización pidió a los gobiernos convertir las alertas meteorológicas en acciones preventivas para proteger servicios esenciales como escuelas, hospitales, agua y sistemas de protección social.
Save the Children subrayó que anticiparse a los efectos del fenómeno puede reducir las pérdidas humanas y económicas, así como la necesidad de desplegar posteriormente operaciones humanitarias de mayor magnitud.








