Alvin Hellerstein ordenó restringir la divulgación de documentos y material electrónico que será entregado a los abogados del expresidente venezolano.
El juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, encargado del proceso penal contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, emitió una orden de protección para regular el manejo de las pruebas que la Fiscalía entregará a la defensa.
La resolución establece que los abogados de los acusados podrán recibir documentos, objetos y otros materiales del caso, incluido material exculpatorio y de impugnación, pero impone restricciones para evitar que las pruebas sean divulgadas públicamente, publicadas en internet o filtradas a medios de comunicación.
El juez explicó que parte de la evidencia podría involucrar información privada, investigaciones relacionadas con personas que todavía no han sido acusadas o elementos cuya difusión pudiera afectar el desarrollo del proceso.
Entre las pruebas se encuentra material electrónico obtenido durante la investigación mediante órdenes judiciales, incluyendo información extraída de computadoras, teléfonos celulares y otros dispositivos vinculados a Maduro y Flores. Ese material tendrá una clasificación especial que limita su posesión a los abogados defensores y su personal, salvo cuando sea revisado con los acusados bajo supervisión.
La orden permanecerá vigente incluso después de que concluya el proceso judicial. Maduro y Flores se han declarado no culpables de los cargos que enfrentan y han solicitado que el caso sea desestimado bajo el argumento de inmunidad soberana. El juicio está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027.








