Bogotá anunció que cortó sus relaciones diplomáticas con Teherán desde el 19 de septiembre, aunque mantendrá los vínculos consulares.
El Gobierno de Colombia anunció la ruptura formal de relaciones diplomáticas con Irán, una decisión que entró en vigor el pasado 19 de septiembre y que fue comunicada este jueves por la Cancillería colombiana.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, la medida responde a los principios de la política exterior del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella en materia de seguridad nacional y hemisférica y lucha contra el crimen transnacional.
La Cancillería colombiana señaló además que tomó en consideración los presuntos vínculos del Gobierno iraní con grupos que Bogotá identifica como organizaciones terroristas y “narcoterroristas”, así como denuncias sobre violaciones de derechos humanos, ataques contra países ajenos al conflicto de Medio Oriente, el bloqueo del estrecho de Ormuz y las restricciones a las labores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el programa nuclear iraní. Estas son razones expuestas por el Gobierno colombiano para justificar la decisión.
Pese a la ruptura diplomática, Colombia aclaró que las relaciones consulares no serán suspendidas. La Cancillería indicó que esta medida se ajusta a las disposiciones de las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares y que informará a las autoridades iraníes sobre el procedimiento correspondiente.
Los vínculos diplomáticos entre Colombia e Irán se remontan a 1975. Aunque a lo largo de los años hubo cambios en el nivel de representación, ambos países mantuvieron relaciones y acuerdos de cooperación en distintas áreas.
La decisión se produce además durante un marcado cambio en la política exterior colombiana. El gobierno de De la Espriella ha estrechado sus relaciones con Estados Unidos y restablecido los vínculos diplomáticos con Israel, además de impulsar una agenda de cooperación en materia de seguridad.
El nuevo rumbo también se ha reflejado en el acercamiento con Washington, incluido el fortalecimiento de acuerdos bilaterales y los encuentros de funcionarios colombianos con integrantes del gobierno de Donald Trump. La ruptura con Irán profundiza así el reposicionamiento diplomático de Bogotá frente a las tensiones internacionales en Medio Oriente.









