El primer ministro israelí defendió las acciones de su gobierno, arremetió contra sus críticos y rechazó las acusaciones relacionadas con la guerra en Gaza.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, protagonizó un tenso discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde defendió las acciones militares de su gobierno y respondió a las crecientes críticas internacionales por la guerra en Gaza. Su intervención estuvo marcada por el abandono de la sala de decenas de delegados en señal de protesta.
Cuando Netanyahu subió al estrado, representantes de distintos países comenzaron a retirarse del recinto, dejando numerosos asientos vacíos. El mandatario israelí respondió calificándolos de “cobardes morales” y sostuvo que Israel continuará defendiendo su territorio pese a las presiones internacionales.
Durante un discurso de aproximadamente 40 minutos, Netanyahu rechazó las acusaciones de genocidio y crímenes de guerra relacionadas con la ofensiva israelí en Gaza. Presentó las acciones de su gobierno como parte de una lucha en varios frentes y defendió la decisión de Israel de emprender operaciones militares contra sus adversarios regionales. También destacó el respaldo de Estados Unidos y agradeció al presidente Donald Trump por su apoyo.
Uno de los momentos más destacados de la intervención ocurrió cuando Netanyahu se dirigió directamente al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien previamente lo había acusado de ser responsable de graves crímenes contra los palestinos y había planteado la posibilidad de detenerlo si visitaba la ciudad.

Netanyahu acusó a Mamdani de intentar impedir su presencia en Nueva York y le dijo que no podía “silenciar” a Israel. También lo señaló por sus posturas sobre el conflicto y lo acusó de respaldar a Hamás, afirmación que Mamdani ha rechazado.
El alcalde neoyorquino respondió posteriormente que las declaraciones del primer ministro israelí eran acusaciones sin fundamento y sostuvo que Netanyahu utilizó el escenario de Naciones Unidas para desviar la atención de las denuncias relacionadas con la situación de los palestinos.
Netanyahu también criticó a gobiernos europeos y cuestionó las posiciones adoptadas por países como Francia y Reino Unido frente a Israel. Asimismo, lanzó acusaciones contra Qatar y Turquía por lo que calificó como difusión de información falsa sobre su país.
La presencia del primer ministro israelí provocó además manifestaciones en las calles de Nueva York. Cientos de personas se concentraron en las inmediaciones de Naciones Unidas para protestar contra su gobierno y exigir el fin de las operaciones militares en Gaza; más de un centenar de manifestantes fueron detenidos durante las movilizaciones, según reportes locales.
El discurso también tuvo una dimensión política interna. Netanyahu se encuentra en campaña rumbo a las elecciones israelíes del 27 de octubre, en un escenario marcado por cuestionamientos internacionales a su gobierno y por el debate sobre la conducción de la guerra. Reuters señaló que su intervención buscó responder tanto a las críticas externas como a la audiencia política dentro de Israel.








