Tallin señala a los servicios especiales rusos por el incendio provocado en Milrem Robotics; tres sospechosos fueron detenidos y Moscú niega cualquier implicación.
El Gobierno de Estonia acusó a los servicios especiales de Rusia de estar detrás del incendio provocado en un inmueble utilizado por la empresa de defensa Milrem Robotics, fabricante de vehículos terrestres no tripulados que suministra equipos a Ucrania.
El incendio ocurrió la noche del 15 de agosto en un edificio de la compañía ubicado en el distrito de Lasnamäe, en Tallin. Las autoridades estonias señalaron que el fuego fue controlado rápidamente y que no hubo personas heridas.
El primer ministro estonio, Kristen Michal, afirmó que el Servicio de Seguridad Interna de Estonia concluyó, con base en la información de inteligencia recopilada, que se trató de un acto de sabotaje presuntamente encargado por los servicios especiales rusos. Tallin considera que el ataque forma parte de una campaña más amplia para intimidar a países europeos y reducir su apoyo a Ucrania.
La investigación llevó a la detención de tres ciudadanos lituanos en Letonia, quienes posteriormente fueron entregados a las autoridades estonias. Durante los registros realizados por las autoridades letonas fueron incautados dispositivos de almacenamiento y otros objetos que podrían estar relacionados con el incendio. Los sospechosos fueron extraditados a Estonia durante septiembre.
El ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna, aseguró que su país no modificará su respaldo a Ucrania y adelantó que Tallin buscará incrementar la presión sobre Rusia mediante nuevas sanciones y otras medidas junto con sus aliados europeos. Además, Estonia convocó al encargado de negocios ruso para expresar su condena por el incidente.
Las autoridades estonias advirtieron que la amenaza de posibles actos de sabotaje continúa, especialmente contra empresas de defensa y organizaciones que participan en el apoyo a Ucrania.
Moscú rechazó las acusaciones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó las afirmaciones de Estonia como “infundadas” y negó que Rusia tenga relación con el incendio.
El caso se suma a una serie de investigaciones abiertas en distintos países europeos por presuntas operaciones de sabotaje, ciberataques y otras actividades atribuidas por gobiernos occidentales a Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.









