Las nuevas medidas limitan operaciones financieras relacionadas con la isla y eliminan la autorización para viajes grupales de intercambio educativo y cultural.
Estados Unidos anunció un nuevo endurecimiento de sus sanciones contra Cuba, con restricciones adicionales sobre operaciones financieras y modificaciones a las reglas que permiten viajar a la isla con fines educativos y de intercambio.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, eliminó autorizaciones que permitían determinadas operaciones bancarias vinculadas con Cuba, incluidas las conocidas como “U-Turn”, mediante las cuales bancos estadounidenses podían procesar ciertos pagos en dólares relacionados con la isla cuando ninguna de las partes involucradas se encontraba en Estados Unidos.
Las nuevas disposiciones también restringen las operaciones financieras directas e indirectas con entidades incluidas en las listas de sanciones estadounidenses y eliminan la autorización que permitía a bancos estadounidenses mantener determinadas cuentas para empresarios cubanos independientes.
En materia de viajes, Washington eliminó la autorización para los llamados viajes grupales “pueblo a pueblo”, una modalidad de intercambio educativo que había permanecido permitida bajo determinadas condiciones. Las nuevas reglas también establecen requisitos adicionales para otros viajes académicos y de intercambio.
Los viajeros que hubieran realizado determinadas operaciones relacionadas con su viaje antes del 30 de septiembre podrán acogerse a disposiciones transitorias para mantener algunas autorizaciones.
El gobierno cubano cuestionó las nuevas medidas. El canciller Bruno Rodríguez afirmó que las sanciones afectan tanto al sector público como al privado, mientras empresarios de la isla advirtieron que las restricciones podrían dificultar aún más el acceso a servicios bancarios y los pagos internacionales.
Las nuevas medidas llegan en un momento particularmente complicado para la economía cubana. De acuerdo con datos citados en la información proporcionada, las importaciones cubanas desde Estados Unidos alcanzaron 149 millones de dólares en julio, el mayor monto mensual registrado desde 1992, mientras que las compras acumuladas entre enero y julio llegaron a unos 674 millones de dólares.
Con estas acciones, la administración de Donald Trump vuelve a incrementar la presión económica sobre La Habana, en medio de una relación bilateral marcada por el endurecimiento de las sanciones y el deterioro de los vínculos entre ambos gobiernos.









