El Gobierno anunció cinco ejes de acción para atender las demandas educativas, mientras más de 400 centros permanecerán cerrados.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, presentó una hoja de ruta con cinco ejes de trabajo para intentar contener las protestas estudiantiles que se han extendido por el país y que en los últimos días han derivado en enfrentamientos y actos de violencia.
Bajo la coordinación del ministro de Educación, Édouard Geffray, el Gobierno busca atender problemas como la falta de docentes, las ausencias prolongadas, el deterioro de las instalaciones y la organización de las jornadas escolares. También plantea hacer más transparentes los procesos de acceso a la universidad y dar seguimiento a las demandas de los estudiantes.
Lecornu aseguró que el proyecto de presupuesto para 2027 contempla 1,200 millones de euros adicionales para Educación Nacional, aunque reconoció que persisten deficiencias que deberán ser corregidas.
La crisis ha escalado desde que comenzaron las movilizaciones. Según cifras del Gobierno, unas 5,000 personas han sido detenidas desde el lunes pasado, mientras que decenas de trabajadores de la educación resultaron heridos y al menos 24 centros educativos fueron saqueados o incendiados.
Ante una nueva jornada de protestas prevista para los próximos días, entre 400 y 500 centros educativos permanecerán cerrados total o parcialmente. El Ejecutivo, sin embargo, advirtió que no tolerará actos violentos y anunció que acelerará una iniciativa para que quienes provoquen daños durante los disturbios asuman el costo de sus actos.









