El Kremlin aseguró que responderá para proteger su seguridad si Vilna elimina las restricciones constitucionales que impiden estacionar armamento nuclear en su territorio.
Las tensiones entre Rusia y Lituania aumentaron luego de que el Parlamento lituano aprobara en primera lectura retirar de su Constitución la prohibición de desplegar armas nucleares en el país.
El Kremlin advirtió que, si Lituania finalmente autoriza el estacionamiento de este tipo de armamento, Moscú adoptará las medidas que considere necesarias para garantizar su seguridad.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, sostuvo que la decisión de Vilna no contribuirá a la estabilidad europea y, por el contrario, podría representar una nueva escalada de las tensiones en el continente.
Moscú también cuestionó la posibilidad de que Estados Unidos establezca una base militar en territorio lituano, al considerar que una instalación de ese tipo, al igual que el eventual despliegue de armas nucleares, representaría un nuevo paso hacia la confrontación.
El Parlamento de Lituania deberá realizar una segunda votación para eliminar la restricción constitucional. El presidente Gitanas Nauseda ha aclarado que retirar la prohibición no significa que las armas nucleares serán instaladas de manera automática, sino que permitiría al país reaccionar con mayor rapidez ante un eventual deterioro de la situación de seguridad.
La posición lituana está vinculada con su preocupación por la seguridad regional y con la protección que ofrece el escudo nuclear de la OTAN, mientras que Estados Unidos ha mostrado disposición a analizar una posible presencia militar en el país báltico.
La situación cobra especial relevancia por la cercanía de Lituania con Kaliningrado, enclave ruso situado entre territorio de países miembros de la OTAN.
Rusia ya ha advertido que consideraría cualquier ataque directo contra sus regiones, incluido Kaliningrado, como una amenaza de extrema gravedad. El creciente despliegue militar en el Báltico mantiene así a la región como uno de los principales focos de tensión entre Moscú y la alianza atlántica.









