El grupo yemení reivindicó ataques contra el aeropuerto de la capital saudí y otras instalaciones, mientras Riad reportó la intercepción de un misil balístico.
Los rebeldes hutíes de Yemen elevaron nuevamente la tensión regional al reivindicar una serie de ataques con misiles y drones contra objetivos en Arabia Saudita, entre ellos el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, además de instalaciones militares y otros aeropuertos.
El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, aseguró que la operación afectó el tráfico aéreo en la capital saudí y provocó bajas y daños en instalaciones militares. Sin embargo, estas afirmaciones no han podido ser verificadas de manera independiente.
Por su parte, la coalición liderada por Arabia Saudita informó que interceptó y destruyó un misil balístico lanzado hacia la zona norte de Riad, sin confirmar inicialmente los daños o interrupciones señalados por los hutíes en el aeropuerto.
Los ataques también fueron dirigidos, según el grupo rebelde, contra instalaciones en las regiones fronterizas de Jizán y Asir, así como contra el aeropuerto de Adén, en Yemen. Las autoridades saudíes habían informado previamente de ataques contra los aeropuertos de Jizán y Najrán, que dejaron tres personas heridas y daños materiales.
La escalada también generó preocupación en los mercados energéticos, debido al riesgo de afectaciones a la producción y transporte de petróleo en la región. La ofensiva ocurre en un contexto de renovados combates en Yemen, después de un periodo de relativa calma, y aumenta la preocupación por la seguridad de las rutas marítimas del mar Rojo y el golfo de Adén, consideradas estratégicas para el comercio internacional.
El Gobierno yemení reconocido internacionalmente condenó los ataques contra aeropuertos saudíes y advirtió sobre los riesgos para la población civil, la aviación comercial y los lugares considerados sagrados.









