El presidente cubano reconoció las dificultades para conseguir medicinas y aseguró que el acceso a divisas está afectando la capacidad de la industria farmacéutica de la isla.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció las dificultades que enfrenta la población para acceder a medicamentos y atribuyó buena parte de la crisis al impacto del embargo estadounidense sobre la economía y la industria biofarmacéutica de la isla.
Durante su programa radial “Criterio Compartido”, el mandatario afirmó que el sector farmacéutico ha sido uno de los más afectados por las restricciones y sostuvo que la falta de divisas dificulta la compra de materias primas necesarias para fabricar medicamentos.
De acuerdo con cifras oficiales citadas por el gobierno cubano, el cuadro básico de medicamentos está integrado por 651 productos, de los cuales 250 son importados y 401 se producen en el país. Las autoridades sostienen que las restricciones estadounidenses han dificultado la adquisición de alrededor de 70% de las medicinas.
Díaz-Canel también reconoció que algunos medicamentos llegan a la población a través del mercado informal, donde, según dijo, pueden comercializarse de manera ilegal y con precios elevados.
Como parte de las reformas económicas impulsadas por el gobierno cubano, en julio se autorizó la participación de privados en la gestión de farmacias, una actividad que durante décadas estuvo bajo control estatal. En septiembre, el Ministerio de Salud Pública informó que analizaba 36 proyectos para establecer establecimientos privados.
Sin embargo, hasta ahora ninguna farmacia privada ha comenzado oficialmente sus operaciones en la isla.
La escasez de medicamentos ocurre en medio de una crisis económica y energética que también ha provocado prolongados apagones, dificultades en el transporte público, problemas en los servicios hospitalarios y un incremento de los precios de productos básicos.
El gobierno cubano atribuye buena parte de estas dificultades al embargo estadounidense, mientras que sus críticos también señalan problemas estructurales y decisiones internas como factores de la crisis.









