Moscú asegura que no existe riesgo epidémico tras la muerte de una trabajadora de un instituto especializado, mientras la OMS pide más información.
Las autoridades rusas descartaron que exista un riesgo epidémico en Siberia después de que se reportara la muerte de una trabajadora de un instituto de investigación especializado en peste, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que todavía no cuenta con información suficiente para evaluar completamente el caso.
El Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor de Rusia (Rospotrebnadzor) informó que más de 90% de las personas que tuvieron contacto con la mujer ya fueron sometidas a seguimiento médico y no presentaron síntomas relacionados con enfermedades infecciosas.
Dos comisiones de expertos en seguridad biológica concluyeron, según la agencia, que no se detectó una emergencia relacionada con la manipulación de microorganismos patógenos. Las autoridades también señalaron que la trabajadora estaba vacunada y contaba con inmunidad frente a las infecciones con las que laboraba.
Sin embargo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que el organismo aún no tiene una visión completa de lo sucedido y que, por ello, no puede realizar una evaluación integral de los riesgos. La organización también ha solicitado información sobre otro trabajador que habría presentado neumonía de origen indeterminado.
El Kremlin pidió a la población y a los medios confiar únicamente en la información proporcionada por las autoridades sanitarias rusas. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, aseguró que buena parte de las versiones difundidas sobre el caso son falsas.
Mientras Moscú intenta contener la preocupación, Mongolia ordenó reforzar la vigilancia sanitaria en su frontera con Rusia. La embajada de Estados Unidos también emitió una advertencia a sus ciudadanos ante los reportes sobre un posible caso de peste neumónica.
El episodio ha generado cuestionamientos sobre la transparencia de la información oficial. Algunos medios rusos han retirado de sus plataformas reportes relacionados con el caso, mientras las autoridades mantienen que no existe una amenaza sanitaria para la población.








