La zar antidrogas afirmó que la ofensiva contra el crimen organizado alcanzará a colaboradores de cualquier nivel y llamó a México a reforzar la cooperación bilateral.
Estados Unidos advirtió que intensificará la persecución contra las personas que colaboren con los cárteles del narcotráfico, sin importar su posición política o social. Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP), aseguró que el gobierno de Donald Trump mantendrá la presión contra quienes apoyen a estas organizaciones criminales.
En entrevista con Voz News, Carter sostuvo que la estrategia estadounidense contempla tanto a presuntos integrantes de los grupos delictivos como a quienes les brinden apoyo. “No nos importa si eres el gobernador o si eres la persona que trabaja en la plaza en una tiendita pequeña. Te vamos a encontrar, vamos a ir tras de ti y nos vamos a asegurar de que pagues el precio”, declaró.
La funcionaria también reconoció que existe cooperación con México en materia de seguridad, aunque consideró necesario ampliar los esfuerzos conjuntos para combatir a los cárteles. En ese sentido, señaló que Washington ha solicitado al gobierno mexicano incrementar los recursos destinados a sus Fuerzas Armadas y corporaciones de seguridad.

La postura coincide con los señalamientos realizados por Trump en septiembre, cuando cuestionó la suficiencia de las inversiones mexicanas en seguridad para sostener las operaciones contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Carter descartó que la ofensiva tenga motivaciones electorales relacionadas con las elecciones intermedias estadounidenses y aseguró que la persecución continuará más allá del actual periodo de gobierno. Asimismo, afirmó que distintas dependencias de Estados Unidos participan en la estrategia contra el narcotráfico.

Las declaraciones se producen en medio de las diferencias entre ambos países por las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios y exfuncionarios mexicanos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que las autoridades estadounidenses deben presentar pruebas de sus señalamientos y ha defendido que cualquier investigación y eventual proceso penal se realicen conforme a las leyes mexicanas. Según la mandataria, las acusaciones también deben analizarse en el contexto de las posturas políticas de Washington.
El diferendo se suma a los cuestionamientos del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien ha considerado insuficientes los resultados de México contra los cárteles. Sheinbaum, por su parte, ha insistido en que la cooperación bilateral debe respetar la soberanía nacional y ha cuestionado las acciones de Estados Unidos para combatir el consumo de drogas y el lavado de dinero dentro de su propio territorio.








