Se exhibió el misil balístico intercontinental Hwasong-20 en un museo militar, mientras intensifica sus pruebas armamentistas.
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, presentó los avances de su industria militar durante la inauguración del Museo de la Revolución de la Defensa, donde se exhibe el misil balístico intercontinental Hwasong-20, un sistema que, según las evaluaciones difundidas, tendría capacidad para alcanzar territorio estadounidense.
Kim acudió al acto acompañado de su esposa, Ri Sol Ju, y su hija, conocida como Ju Ae. Las imágenes publicadas por la agencia estatal KCNA mostraron diversas armas desarrolladas durante su gobierno, incluidos drones y sistemas de misiles.
De acuerdo con especialistas en defensa, una pantalla instalada frente al lanzador del Hwasong-20 parecía mostrar un diseño de ojivas múltiples y un mapa con alcances que abarcarían regiones como Estados Unidos, Oriente Medio, Australia y Sudamérica. Sin embargo, la exhibición no constituye por sí misma una verificación independiente de las capacidades operativas del misil.
Analistas consideran que la muestra también tiene un propósito político: proyectar la fuerza militar norcoreana en un momento en que aumenta la posibilidad de un encuentro entre Kim Jong-un y Donald Trump. El mandatario estadounidense señaló que podría reunirse con el líder norcoreano durante su próximo viaje a Asia, previsto en el contexto de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), programada en China para noviembre.

La exposición permanente busca, además, convertir los avances en materia de armamento y tecnología militar en símbolos del legado de Kim, particularmente en el desarrollo de sus programas nuclear y de misiles.
En paralelo, Corea del Norte anunció una prueba de un misil balístico táctico para evaluar una modificación técnica, aunque no reveló detalles sobre el componente actualizado ni los resultados del ensayo.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informó que detectó varios misiles balísticos lanzados desde las inmediaciones de Pyongyang hacia el mar del Este, conocido también como mar de Japón. De acuerdo con las autoridades surcoreanas, se trató del cuarto ensayo de este tipo en un mes, por lo que reforzaron la vigilancia ante posibles nuevos lanzamientos.
Japón también confirmó la detección de al menos un proyectil que se presume balístico. La sucesión de pruebas mantiene la preocupación de los países vecinos por el avance del programa armamentista norcoreano y añade presión al escenario diplomático en la región.








