Miles de manifestantes participaron en cerca de 3 mil actos para movilizar al electorado antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
El movimiento opositor No Kings volvió a tomar las calles de Estados Unidos con cerca de 3 mil manifestaciones realizadas el sábado 17 de octubre, con el objetivo de alentar el voto anticipado y fortalecer la participación ciudadana de cara a las elecciones de medio término, consideradas decisivas para el control del Congreso.
En Washington, una de las concentraciones se llevó a cabo cerca del Capitolio, donde manifestantes expresaron su rechazo al presidente Donald Trump y llamaron a transformar el descontento social en votos. Para los organizadores, la participación masiva es fundamental ante unos comicios en los que los demócratas buscan arrebatar terreno a los republicanos, actualmente al frente del Congreso.
La campaña opositora se ha centrado en temas como el costo de vida y el rechazo a la política gubernamental en Oriente Medio. Al mismo tiempo, los participantes han manifestado preocupación por las declaraciones de Trump contra el voto por correo y por la posibilidad de que se cuestione el resultado electoral si su partido pierde posiciones.
La organización Common Cause, dedicada a la vigilancia democrática, considera que una participación amplia y contundente puede reducir las posibilidades de que surjan disputas sobre los resultados. El movimiento No Kings, que celebra su cuarta jornada nacional de protestas desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, busca que los ciudadanos acudan a las urnas antes del día oficial de la elección.
La tensión aumentó después de que el gobierno federal emprendiera acciones legales contra funcionarios electorales de California para impedir temporalmente el conteo de determinadas papeletas por correo correspondientes a personas cuya ciudadanía está bajo sospecha. Además, el Departamento de Justicia advirtió sobre posibles investigaciones penales contra funcionarios que procesen votos de presuntos no ciudadanos.
Ante estas medidas, senadores demócratas solicitaron al fiscal general Todd Blanche garantías de que las autoridades federales no confiscarán boletas ni otros materiales electorales antes de la certificación de los resultados.









