Con el nuevo canciller venezolano se abre una nueva etapa diplomática de alto nivel desde el restablecimiento de relaciones entre ambos países.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este lunes una reunión en Washington con el nuevo ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Oliver Blanco, en un encuentro que marca un nuevo capítulo en los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.
La reunión representa el primer acercamiento entre los responsables de la política exterior de ambos países desde que restablecieron sus relaciones diplomáticas, luego de la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, ocurrida en enero de este año.
Rubio y Blanco posaron ante los medios en la sede del Departamento de Estado, acompañados por las banderas de ambas naciones. Sin embargo, mantuvieron una actitud reservada, no realizaron el tradicional saludo de manos y evitaron responder preguntas de los periodistas.
Blanco fue designado canciller el pasado jueves por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en sustitución de Félix Plasencia, quien asumió la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia.
El encuentro también se produjo después de que Rodríguez anunciara que Venezuela celebrará todos los procesos electorales contemplados en su Constitución, aunque sin establecer fechas. La declaración ocurre en medio de las demandas de la oposición para convocar a nuevas elecciones.
A este escenario se suma el regreso de la dirigente opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quien volvió a Venezuela el 25 de octubre tras permanecer casi un año en el extranjero. Durante ese periodo, insistió en la necesidad de convocar a elecciones.
Aunque no se dieron a conocer detalles sobre los temas abordados por Rubio y Blanco, la reunión representa un acercamiento relevante entre Washington y Caracas, en un contexto marcado por la reorganización política venezolana y las expectativas sobre el futuro de su proceso democrático.









