Miles de trabajadores exigen más del doble del salario mínimo actual, mientras los enfrentamientos con la policía y los bloqueos carreteros agravan el conflicto laboral.
Cerca de 690 fábricas textiles de Bangladesh suspendieron sus actividades este lunes debido a las protestas de trabajadores que exigen un incremento salarial, lo que ha provocado nuevos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en algunos de los principales centros industriales del país.
La Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh (BGMEA) informó que 670 fábricas detuvieron su producción, mientras otras 20 pertenecientes al sector de prendas de punto también permanecieron cerradas.
Los trabajadores demandan elevar el salario mínimo mensual de 12 mil 500 takas, equivalentes a unos 101 dólares, a 30 mil takas, aproximadamente 244 dólares, lo que representa más del doble de sus ingresos actuales.
Las movilizaciones comenzaron el domingo, cuando los manifestantes bloquearon calles y carreteras, se enfrentaron con policías e incendiaron una patrulla. Aunque el Gobierno anunció la creación de una nueva junta salarial para revisar las remuneraciones del sector, la medida no consiguió detener las protestas.
Durante las primeras horas del lunes, los trabajadores volvieron a ocupar distintas vías de comunicación, por lo que las autoridades utilizaron la fuerza para despejar las carreteras.
El conflicto comenzó después de que el Gobierno anunciara un aumento salarial para los empleados del sector público, lo que motivó a trabajadores de otras actividades a exigir mejores condiciones económicas.
La situación representa un riesgo para la economía de Bangladesh, ya que la industria de la confección genera más del 80 por ciento de los ingresos nacionales por exportaciones y constituye una de las principales fuentes de divisas del país.









