El activista prodemocracia fue sentenciado por presunta colusión con fuerzas extranjeras, en un nuevo golpe contra la disidencia política en el territorio.
El activista prodemocracia Joshua Wong fue condenado a diez años adicionales de prisión en Hong Kong por el delito de colusión con fuerzas extranjeras, luego de ser acusado de promover sanciones internacionales contra China y el centro financiero asiático.
La sentencia fue dictada este jueves por un tribunal de la ciudad, con base en la legislación de seguridad nacional impuesta por Pekín. Wong, quien cumplió 30 años el mes pasado, ya había pasado cerca de seis años en prisión por su participación en movimientos de oposición y protestas prodemocráticas.
El exlíder estudiantil se declaró culpable en septiembre de los nuevos cargos, relacionados con sus gestiones para conseguir que gobiernos y organismos internacionales aplicaran sanciones contra las autoridades chinas y de Hong Kong.
Su liberación estaba prevista para enero de 2027, tras cumplir una condena de cuatro años y ocho meses por subversión. Sin embargo, el nuevo proceso prolongará considerablemente su permanencia en prisión.
Wong alcanzó notoriedad internacional durante el Movimiento de los Paraguas de 2014 y posteriormente se convirtió en una de las figuras más visibles de las protestas de 2019, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles para exigir mayores libertades democráticas.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado los procesos judiciales en su contra y consideran que las acusaciones buscan silenciar a uno de los principales representantes de la oposición hongkonesa.
La nueva condena refuerza las preocupaciones sobre el endurecimiento del control de Pekín en Hong Kong y el reducido margen para la disidencia política bajo la legislación de seguridad nacional.









