-“Un triste espectáculo de un Estado que teme a su propio pueblo”, escribió Durov en redes sociales.
Durov, fundador de la aplicación de mensajería Telegram, anunció que el gobierno ruso abrió una investigación criminal en su contra por cargos de ayuda al terrorismo.
Durov, quien nació y comenzó su carrera en Rusia, acusó a Moscú de inventar pretextos para restringir el acceso de los rusos al servicio Telegram como parte de un intento de suprimir el derecho a la privacidad y la libertad de expresión.
“Un triste espectáculo de un Estado que teme a su propio pueblo”, escribió Durov en redes sociales.
Medios de comunicación rusos habían comenzado a difundir informes no confirmados ese mismo día sobre la apertura de una investigación criminal contra Durov por parte del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB).
Esto ocurre dos semanas después de que el organismo de control de las comunicaciones de Rusia, Roskomnadzor, anunciara que estaba restringiendo la aplicación Telegram, acusando a la compañía de negarse a acatar la ley rusa.
La medida desencadenó una inusual ola de protestas públicas, incluyendo críticas generalizadas de blogueros militares pro-Kremlin, quienes advirtieron que Telegram era ampliamente utilizado por las tropas rusas que luchaban en Ucrania y que restringir su servicio perjudicaría las comunicaciones militares.
Sin embargo, las autoridades rusas han seguido presentando Telegram como un riesgo para la seguridad. El ministro de Desarrollo Digital, Maksud Shadayev, declaró a la agencia de noticias rusa Interfax que agencias de inteligencia extranjeras podrían estar leyendo los mensajes enviados a través de Telegram por soldados rusos en primera línea.
Al ser preguntado sobre el caso, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró que el FSB había recopilado información sobre un gran número de infracciones cometidas por Telegram, así como contenido que podría representar un peligro potencial para nuestro país. Añadió que Telegram no se había mostrado dispuesta a cooperar con las autoridades.
“En base a esto, las agencias pertinentes están tomando las medidas que consideran oportunas”, declaró Peskov.
Durante la presidencia de Vladímir Putin, las autoridades han emprendido múltiples esfuerzos para controlar internet. Han adoptado leyes restrictivas y prohibido sitios web y plataformas que no las cumplen, y se han centrado en mejorar la tecnología para monitorear y manipular el tráfico en línea.
Las autoridades rusas han puesto en la mira a YouTube e impuesto restricciones a las plataformas de mensajería más populares, bloqueando Signal y Viber y prohibiendo las llamadas en línea en WhatsApp y Telegram. En diciembre, se impusieron restricciones al servicio de videollamadas FaceTime de Apple.
Rusia promueve activamente la aplicación de mensajería nacional conocida como MAX, que, según sus críticos, podría utilizarse para fines de vigilancia.
Durov ha enfrentado investigaciones penales en otros lugares. En 2024, fue arrestado en París por acusaciones de que su plataforma estaba siendo utilizada para actividades ilícitas, incluido el tráfico de drogas y la distribución de imágenes de abuso sexual infantil.









