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-El representante de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI) aseguró que el Estrecho de Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, excepto para Israel y Estados Unidos.

La guerra en Irán sigue su escalada sin control. En un mensaje en su desafiante tono habitual, el presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos aniquilará las centrales eléctricas en Irán si la República Islámica no abre por completo el estratégico Estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.

Va más allá diciendo que destruirá varias centrales eléctricas, empezando por la más grande. El rubio presidente no tiene ningún problema en amenazar con algo que es, en esencia, un crimen de guerra por tratarse de un objetivo civil.

El régimen de los ayatolás respondió a Trump: “Todas las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización pertenecientes a EEUU” en la región se convertirán en objetivos.

Posteriormente, el representante de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI) aseguró que el Estrecho de Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, excepto para Israel y Estados Unidos.

Los acontecimientos indican que la guerra en Oriente Medio, ahora en su cuarta semana, avanzaba en una nueva y peligrosa dirección. Con estas declaraciones, puede que se refiriera a la central nuclear de Bushehr, la más grande de Irán, que ya fue alcanzada la semana pasada, o a Damavand, una planta de gas natural cerca de Teherán, la capital de Irán.

Estados Unidos está desplegando dos grupos anfibios completos de 5.000 marines en total, uno desde la costa de EEUU y otro desde el mar de Japón. Tardarán una semana en llegar a esta región.

Irán advirtió a primera hora del domingo que cualquier ataque contra sus instalaciones energéticas provocaría ataques contra activos energéticos y de infraestructura de Estados Unidos e Israel, en concreto instalaciones de tecnología de la información y de desalinización en la región, según un comunicado que citaba a un portavoz militar iraní y que difundieron medios estatales y sitios web semioficiales, informa Efe.

Las autoridades iraníes trasladaron a la Organización Marítima Internacional (OMI) que el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz está permitido para la mayoría de los buques, si bien advirtieron de que esta autorización no se extiende a embarcaciones vinculadas a países enemigos, lo que indica que Teherán determinaría qué embarcaciones tienen permitido el paso. Irán ya ha aprobado el paso de barcos por la vía marítima hacia China y otros lugares de Asia.

Así lo ha señalado el representante permanente de Irán ante el organismo dependiente de Naciones Unidas, Seyed Ali Mousavi, en declaraciones recogidas este domingo por la agencia semioficial Mehr, en las que ha reiterado la disposición de Teherán a colaborar con la OMI para reforzar la seguridad en el golfo Pérsico.

El Estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el resto de los océanos del planeta, es una ruta crucial para el flujo mundial de petróleo.

Los ataques contra buques comerciales y las amenazas de nuevos golpes han detenido a casi todos los petroleros que transportaban petróleo, gas y otros bienes por el paso, lo que ha llevado a recortes de producción de algunos de los mayores productores de petróleo del mundo, porque su crudo no tiene adónde ir.

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