Ambos mandatarios pactaron fortalecer los vínculos diplomáticos, comerciales, culturales y de seguridad con los “Acuerdos de Isaac”.
El presidente de Argentina, Javier Milei, aterrizó en Tel Aviv, dando inicio a su tercer viaje oficial a Israel desde su investidura, el cual comenzó con una visita al Muro de las Lamentaciones, lugar sagrado para el judaísmo, en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
Milei estuvo acompañado por el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, autoridades religiosas judías y miembros de la delegación diplomática, y fue recibido por el rabino a cargo del lugar sagrado, Shmuel Rabinovitch.
Durante su visita, oró durante unos cinco minutos y, al concluir, se le pudo ver visiblemente emocionado. Tras el rezo, abrazó al embajador Wahnish y conversó con el rabino, quien le mostró unos textos religiosos antes de su partida.
Después, el mandatario argentino se reunió con su homólogo israelí, Benjamín Netanyahu, donde firmaron los denominados “Acuerdos de Isaac”, un nuevo marco estratégico destinado a reforzar la cooperación bilateral y ampliar las alianzas de Israel con países afines en América Latina.
Netanyahu recibió efusivamente a Milei en su oficina en Jerusalén, entre comentarios cómicos comparando la palabra “Javer” (“amigo”, en hebreo) con el nombre del mandatario argentino.
La iniciativa busca fortalecer los vínculos diplomáticos, comerciales, culturales y de seguridad entre Israel, Argentina y otros socios potenciales, con una invitación abierta a países que compartan valores de libertad, democracia y Estado de derecho en la región, afirmó Milei durante el evento.
La iniciativa, afirmaron Milei y Netanyahu, queda abierta a la adhesión de otros países de América Latina, en lo que ambos líderes presentaron como un supuesto nuevo eje de cooperación internacional en Occidente.
Tras el encuentro, Milei anunció que los vuelos directos entre Israel y Argentina comenzarán a funcionar en noviembre de este año.
Se trata de la tercera visita de Milei a Israel, en muestra de apoyo al país. Ya en verano de 2025, el argentino anunció su intención de trasladar este año su embajada a Jerusalén (a pesar de ser también la capital reivindicada para el Estado palestino), si bien no ha concretado aún la fecha.









