Por primera vez máquinas humanoides que compiten en la carrera baten el récord mundial de la distancia.
Los robots humanoides rebajaron en dos horas la marca del ganador del año pasado en la media maratón de Pekín, donde el equipo autónomo “Qitian Dasheng” se impuso con un tiempo de 50 minutos y 26 segundos, tras una carrera en la que la máquina más rápida en cruzar la meta compitió bajo control remoto. El récord mundial en esta distancia lo estableció el pasado 8 de marzo el ugandés Jacob Kiplimo en 57 minutos y 20 segundos.
El robot Shandian (relámpago en chino mandarín), también de la empresa Honor, fue el primero en completar los 21 kilómetros con un tiempo neto de 48 minutos y 19 segundos, a pesar de caerse a apenas 100 metros de la línea de meta, pero su resultado quedó por detrás al aplicarse el coeficiente previsto en el reglamento para los equipos no autónomos, que penaliza su marca en la clasificación final (se multiplican por 1,2).
La prueba, celebrada en el distrito tecnológico de Yizhuang de la capital china, reunió a más de un centenar de equipos de robots humanoides junto a unos 12.000 corredores humanos, de acuerdo a la organización, en un recorrido urbano de 21,0975 kilómetros, en la segunda edición de un evento concebido como banco de pruebas para este tipo de tecnologías, que no dejan de sorprender con sus resultados.
El trazado incluyó distintos tipos de terreno, como curvas, pendientes o tramos estrechos, diseñados para poner a prueba la estabilidad y la capacidad de adaptación de los robots en condiciones reales. La mejora de los tiempos respecto a 2025, cuando el robot Tiangong, diferente modelo a los Shandian, ganó con 2 horas, 40 minutos y 42 segundos, refleja el rápido avance en capacidades como la velocidad, la estabilidad o la gestión energética, en una prueba en la que los mejores registros se situaron ya en torno a los 50 minutos.
Entre los participantes figuraron también equipos internacionales procedentes de instituciones como la Universidad Técnica de Múnich (Alemania) o la Universidad Paris-Saclay (Francia), además de formaciones conjuntas con Macao y Brasil. En paralelo, la carrera sirvió de escaparate para nuevas aplicaciones, como un robot de tráfico que debutó en el recorrido dando indicaciones a los corredores y que las autoridades prevén incorporar de forma progresiva a tareas de gestión urbana, de acuerdo a la televisión estatal CCTV.
En la categoría humana, el chino Zhao Haijie se impuso en la prueba masculina con un tiempo de 1 hora, 7 minutos y 47 segundos, mientras que Wang Qiaoxia ganó la femenina con 1 hora, 18 minutos y 6 segundos, según datos de la organización.
La carrera forma parte de la estrategia de Pekín para impulsar la robótica humanoide como industria, utilizando pruebas en entornos reales para acelerar su desarrollo y evaluar su posible aplicación en ámbitos como la inspección industrial, la asistencia o los servicios urbanos.









