El pontífice condena a quienes lucran con conflictos y llama a la responsabilidad global ante el uso de tecnología atómica
El papa León XIV lanzó un enérgico llamado a la comunidad internacional al condenar a quienes promueven guerras y se apropian de los recursos del planeta, a quienes calificó como ladrones que arrebatan a la humanidad la posibilidad de un futuro en paz.
Durante su mensaje dominical tras la oración del Ángelus, el pontífice advirtió sobre los riesgos crecientes en el escenario global, especialmente en el contexto del uso de tecnologías cada vez más poderosas, como la energía nuclear, al recordar el impacto histórico del desastre de Chernóbil.
En el marco del 40 aniversario de la tragedia nuclear ocurrida en 1986 en Ucrania, León XIV subrayó que aquel episodio sigue siendo una advertencia permanente para la humanidad, al evidenciar las consecuencias devastadoras que puede tener el uso irresponsable de la tecnología.
“El accidente de Chernóbil dejó una huella profunda en la conciencia colectiva del mundo. Nos recuerda que el progreso científico debe estar siempre guiado por la ética, la responsabilidad y el compromiso con la vida”, expresó.
El líder de la Iglesia católica insistió en que la energía atómica debe utilizarse exclusivamente con fines pacíficos y en beneficio de la humanidad, especialmente en un contexto internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas y amenazas nucleares latentes.
En un mensaje con fuerte carga política y social, el pontífice también arremetió contra quienes, a través de guerras, explotación de recursos o prácticas de poder, contribuyen a desestabilizar el orden global.
“Existen muchos tipos de ladrones en nuestro tiempo. Aquellos que saquean los recursos de la Tierra, que alimentan conflictos armados o que promueven el odio, están robando a toda la humanidad la oportunidad de vivir en paz y con dignidad”, afirmó.
El papa vinculó estas acciones con una visión más amplia de crisis global, en la que no solo intervienen factores militares, sino también modelos de consumo, desigualdad social y discursos que fomentan la división.
En ese sentido, advirtió que los estilos de vida marcados por el consumismo, así como los prejuicios y las ideologías extremas, también contribuyen a erosionar la convivencia pacífica entre las naciones.
Sus declaraciones se producen en un momento de alta tensión internacional, con conflictos activos en distintas regiones del mundo, particularmente en Medio Oriente y Europa del Este, así como con el incremento de preocupaciones sobre la proliferación nuclear.
Cabe señalar que León XIV, el primer pontífice originario de Estados Unidos, ha mantenido una postura crítica frente a diversas políticas internacionales, lo que ha generado fricciones con algunos líderes políticos, entre ellos el presidente estadounidense Donald Trump, especialmente por sus posturas en torno a conflictos armados y decisiones geopolíticas.
En su mensaje, el Papa reiteró que la paz no puede construirse desde la violencia ni desde la imposición, sino a través del diálogo, la cooperación internacional y el respeto a la dignidad humana.
Finalmente, llamó a los líderes mundiales a asumir su responsabilidad histórica en la construcción de un futuro más estable y justo, al advertir que el rumbo actual del mundo podría tener consecuencias irreversibles si no se actúa con prudencia.
“Cada decisión cuenta. El futuro de la humanidad depende de nuestra capacidad de elegir la paz sobre la confrontación”, concluyó.









