La Santa Sede advirtió que la ordenación de obispos sin autorización pontificia constituirá un acto de cisma.
El Vaticano advirtió a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocida como los “lefebvrianos”, que será excomulgada si concreta la ordenación de nuevos obispos prevista para el próximo 1 de julio sin autorización del papa León XIV.
La advertencia fue emitida por el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, quien calificó la decisión del grupo tradicionalista como un “acto cismático” y una “grave ofensa a Dios”.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ratificó meses atrás su intención de nombrar obispos sin mandato pontificio, argumentando un supuesto “estado de necesidad” para garantizar la supervivencia de su congregación.
El Vaticano respondió que dichas consagraciones carecen completamente de legitimidad canónica y recordó que adherirse formalmente a un cisma implica la excomunión automática conforme al derecho eclesiástico.
La tensión reaviva uno de los conflictos históricos más importantes dentro de la Iglesia católica contemporánea.
En 1988, el fundador del grupo, el arzobispo francés Marcel Lefebvre, ordenó a cuatro obispos sin autorización del entonces papa Juan Pablo II, provocando un cisma que derivó en la excomunión de los implicados.
Años después, Benedicto XVI intentó acercamientos con la organización y levantó las sanciones a varios de sus miembros, aunque las diferencias doctrinales nunca fueron resueltas por completo.
La Santa Sede aseguró que el papa León XIV mantiene oraciones para que los líderes de la fraternidad reconsideren su decisión antes de concretar las ordenaciones.









