El nuevo titular de la Reserva Federal promete independencia en medio de críticas del presidente estadounidense por las tasas de interés.
El Senado de Estados Unidos confirmó a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), organismo encargado de la política monetaria del país, en un momento marcado por la inflación y la presión política desde la Casa Blanca.
La designación impulsada por el presidente Donald Trump fue aprobada con 54 votos a favor y 45 en contra, otorgándole a Warsh un mandato de cuatro años al frente del banco central estadounidense.
Warsh, abogado de formación y originario de Nueva York, ya había formado parte de la junta de gobernadores de la Fed hasta 2011, cuando abandonó el cargo tras diferencias internas relacionadas con la estrategia monetaria posterior a la crisis financiera.
Ahora regresa en uno de los momentos más delicados para la institución, debido a las constantes críticas de Trump hacia la Reserva Federal y particularmente contra el anterior presidente del organismo, Jerome Powell, a quien acusó repetidamente de no reducir suficientemente las tasas de interés.
La administración republicana incluso promovió investigaciones contra funcionarios del banco central y mantiene presiones sobre algunos integrantes de la junta, situación que ha generado preocupación entre analistas y mercados financieros sobre la autonomía de la Fed.
Durante su comparecencia ante el Senado, Warsh aseguró que defenderá la independencia del organismo y negó que actuará bajo instrucciones directas del presidente.
“Seré un actor independiente”, afirmó el nuevo titular de la Fed, quien además comparte con Trump la postura de impulsar tasas de interés más bajas para estimular el crecimiento económico.
Warsh hereda una economía estadounidense que enfrenta una inflación persistente, considerada la más elevada de los últimos tres años, además de incertidumbre derivada de las tensiones comerciales internacionales y el contexto electoral en Estados Unidos.








