El gobierno australiano reclama más de mil millones de dólares por daños ambientales causados por sustancias tóxicas utilizadas en espumas contra incendios.
El gobierno de Australia presentó una demanda multimillonaria contra la empresa estadounidense 3M por la contaminación provocada por sustancias químicas conocidas como “químicos eternos”, utilizadas durante años en espumas contra incendios en bases militares.
Las autoridades australianas buscan una compensación equivalente a 1,430 millones de dólares para cubrir los costos de limpieza y manejo ambiental derivados de la presencia de compuestos PFAS, sustancias asociadas a riesgos para la salud y altamente persistentes en el medio ambiente.
El viceministro de Defensa, Peter Khalil, señaló que se trata de una de las acciones legales más importantes emprendidas por Australia contra una corporación internacional.
De acuerdo con el gobierno, más de 200 mil toneladas de suelo contaminado ya han sido retiradas debido al peligro que representan estas sustancias para comunidades cercanas.
La demanda sostiene que 3M conocía los riesgos ambientales asociados a estos químicos y no informó adecuadamente sobre sus efectos.
Por su parte, la compañía estadounidense rechazó las acusaciones y aseguró que defenderá su postura en los tribunales. También recordó que dejó de vender estos productos en Australia hace aproximadamente dos décadas.
Los PFAS, conocidos como “químicos eternos” por su lenta degradación, han sido utilizados en productos industriales y domésticos como sartenes antiadherentes, alfombras resistentes a manchas y materiales contra incendios.
Diversos países han comenzado a restringir su uso debido a estudios que relacionan estas sustancias con afectaciones a la salud humana y contaminación ambiental de largo plazo.









