El sector automotriz advierte una negociación compleja, pero confía en mantener el libre comercio y fortalecer la integración regional.
La industria automotriz mexicana se prepara para una negociación clave en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo de mantener el libre comercio y alcanzar arancel cero para vehículos y autopartes que cumplan con las reglas de origen del acuerdo.
Representantes del sector señalaron que la revisión será compleja debido a las políticas comerciales impulsadas por el gobierno de Donald Trump, particularmente por la imposición de aranceles de hasta 25 por ciento a ciertos vehículos y autopartes exportados desde México.
Francisco González Díaz afirmó que la negociación será “dura”, aunque descartó cualquier escenario de ruptura del tratado comercial entre las tres naciones.
Por su parte, José Rogelio Garza Garza sostuvo que la prioridad de la industria es preservar el acceso preferencial al mercado regional y garantizar certidumbre jurídica para las inversiones del sector.

La industria automotriz enfrenta actualmente un entorno de presión comercial. Durante 2025, las exportaciones de vehículos desde México registraron una caída de 2.6 por ciento, mientras que la producción de autopartes también reportó una ligera disminución anual.
Uno de los temas centrales en la renegociación será el incremento del contenido regional de autopartes, que podría pasar de 75 a 80 por ciento para reducir la dependencia de proveedores asiáticos, principalmente de China.
Ante este escenario, el sector ya trabaja en estrategias para fortalecer cadenas de suministro en Norteamérica y desarrollar proveedores nacionales, especialmente pequeñas y medianas empresas especializadas en autopartes.
Especialistas consideran que la discusión del T-MEC no solo es comercial, sino estratégica, ya que México busca consolidarse como un actor clave en la competitividad industrial de Norteamérica y mantener su posición dentro de la cadena automotriz global.










