Afirmó haber alcanzado un acuerdo de paz con Irán, pero el gobierno iraní negó cualquier conclusión final.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró haber logrado un gran acuerdo para resolver el conflicto con Iran, aunque la Casa Blanca reconoció que el pacto aún no ha sido formalizado y Teherán negó que exista un acuerdo definitivo.
Desde el Despacho Oval, Trump afirmó que el entendimiento podría firmarse en Europa en los próximos días, en un acto que —según dijo— contaría con la participación del vicepresidente J.D. Vance, mientras él atendería compromisos internos y posteriormente viajaría a la cumbre del G7.
El mandatario estadounidense sostuvo que el acuerdo pondría fin al conflicto y que incluso abriría la puerta a cambios en la estrategia militar de Washington en la región, incluida la suspensión de ataques previamente contemplados.
Sin embargo, el Ministerio de Exteriores iraní, a través de su portavoz, Ismail Bagaei, desmintió la existencia de una conclusión final y acusó a Washington de modificar constantemente sus posiciones durante las negociaciones.
Teherán insistió en que no cederá en sus “líneas rojas” y calificó las declaraciones de Trump como simples “especulaciones”, aunque reconoció que parte del texto negociado estaría avanzado.
El anuncio ocurre en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, tras recientes operaciones militares y amenazas cruzadas entre Estados Unidos, Israel y aliados regionales, lo que ha elevado la incertidumbre sobre una posible desescalada.
Mientras tanto, líderes internacionales siguen de cerca el proceso, en medio de versiones encontradas sobre el avance real de las negociaciones y el futuro del conflicto.









