El país captó 34 mil 968 millones de dólares durante los primeros seis meses de 2026, impulsado principalmente por el dinamismo de la industria manufacturera.
La Secretaría de Economía informó que México alcanzó un máximo histórico en la captación de Inversión Extranjera Directa (IED) durante el primer semestre de 2026, al registrar 34 mil 968 millones de dólares, cifra que representa un incremento de 2.1% respecto al mismo periodo de 2025 y el nivel más alto desde que se tiene registro para una primera mitad de año.
El resultado consolida una tendencia de crecimiento en la llegada de capital extranjero, ya que en los últimos cinco años la IED prácticamente se duplicó, con un aumento de 89.7% en comparación con el primer semestre de 2021. La Secretaría destacó que estas cifras reflejan la confianza de los inversionistas en México, respaldada por sus fundamentos macroeconómicos, la estabilidad institucional y las directrices del Plan México.
La industria manufacturera se mantuvo como el principal destino de la inversión, con 13 mil 482 millones de dólares, equivalentes al 38.6% del total, además de registrar un crecimiento anual de 9.3%. Le siguieron los servicios financieros y de seguros, mientras que el sector de transportes, correos y almacenamiento casi cuadruplicó su captación respecto al mismo periodo del año anterior.
Por tipo de inversión, la reinversión de utilidades concentró 88.5% del total, con 30 mil 957 millones de dólares, lo que demuestra la confianza de las empresas ya establecidas en el país. En cuanto al origen de los recursos, Estados Unidos se mantuvo como el principal inversionista, seguido de España, Canadá, Australia y Alemania.
A nivel estatal, la Ciudad de México encabezó la captación de IED, seguida de Nuevo León, Estado de México, Baja California y Jalisco, entidades que en conjunto concentraron 73.9% de la inversión total recibida durante los primeros seis meses de 2026.
La Secretaría de Economía subrayó que este máximo histórico fortalece la posición de México como uno de los principales destinos de inversión a nivel internacional y confirma su integración con las cadenas productivas globales, particularmente en América del Norte.









