Marius Borg Høiby fue declarado culpable de dos violaciones y varios delitos relacionados con violencia y amenazas.
La justicia noruega condenó a cuatro años de prisión a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, tras encontrarlo culpable de dos casos de violación, maltrato contra una expareja y otros delitos relacionados con amenazas, narcóticos y quebrantamiento de órdenes judiciales.
El Tribunal de Oslo determinó que dos de las agresiones sexuales quedaron plenamente acreditadas mediante pruebas videográficas, al establecer que las víctimas se encontraban dormidas e incapacitadas para oponerse a los hechos. Sin embargo, Høiby fue absuelto de otras acusaciones de violación debido a la existencia de dudas razonables en las pruebas presentadas.
Además de la pena de cárcel, el joven de 29 años deberá indemnizar a las víctimas con más de 640 mil coronas noruegas. La Fiscalía había solicitado una condena superior a siete años por los 40 cargos que enfrentaba.
La defensa del acusado adelantó que presentará una apelación al considerar que Høiby es inocente de los delitos sexuales más graves y rechazó las conclusiones del tribunal sobre los hechos relacionados con una de sus exparejas.
El caso ha generado gran atención en Noruega y representa un nuevo golpe mediático para la familia real, particularmente para la princesa Mette-Marit, quien enfrenta además problemas de salud y una creciente presión pública por controversias recientes vinculadas a su entorno familiar.









