TRENDING

Tras la fuga masiva de 195 reclusos, el presidente adelantó una reforma con medidas más estrictas para recuperar el control de los centros penitenciarios.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, reconoció que el sistema penitenciario del país “colapsó” y anunció que su Gobierno implementará un nuevo modelo de gestión carcelaria con medidas más severas para enfrentar la delincuencia organizada.

La decisión surge después de la fuga de 195 internos de la cárcel La Joyita, ocurrida el pasado 1 de junio y considerada una de las mayores evasiones registradas en el país. El incidente dejó tres reos muertos, nueve personas heridas y derivó en investigaciones contra funcionarios penitenciarios.

Hasta el momento, las autoridades han recapturado a 178 de los fugitivos, mientras continúa la búsqueda de los 17 restantes. Además, se iniciaron procesos administrativos y penales para esclarecer posibles responsabilidades dentro del sistema carcelario.

Mulino adelantó que el próximo 1 de julio presentará una reforma enfocada en fortalecer el orden, la disciplina y el aislamiento de los reclusos de alta peligrosidad, al considerar que los actuales esquemas de reinserción han sido aprovechados por líderes criminales para seguir operando desde prisión.

El mandatario sostuvo que las organizaciones delictivas continúan coordinando extorsiones y homicidios desde los centros penitenciarios, situación que coincide con el aumento de la violencia registrado en Panamá durante los primeros meses del año.

Actualmente, el sistema penitenciario panameño alberga a más de 24 mil personas privadas de la libertad y opera con una sobrepoblación cercana al 35 por ciento, una condición que el Gobierno busca revertir con la reforma que presentará en las próximas semanas.

Portada de hoy:

Edición Digital:

Más reciente: