Pyongyang respondió con dureza al G7 y aseguró que su programa nuclear es una línea roja que no está dispuesto a negociar.
Corea del Norte rechazó de forma categórica los llamados del Grupo de los Siete (G7) para avanzar hacia la desnuclearización de la península coreana y reiteró que su capacidad nuclear constituye un elemento irrenunciable para garantizar la seguridad y la soberanía del país.
Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un y una de las principales figuras del régimen, calificó de “anacrónicos” los pronunciamientos emitidos por las principales economías industrializadas y acusó a sus integrantes de ser responsables del aumento de las tensiones internacionales y del debilitamiento del régimen global de no proliferación nuclear.
En un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, la funcionaria afirmó que la desnuclearización de Corea del Norte “jamás se materializará”, al sostener que el desarrollo de armamento atómico es un derecho soberano y un mecanismo indispensable de autodefensa frente a las amenazas externas.
Asimismo, advirtió que cualquier intento por vulnerar los intereses estratégicos de Pyongyang o cuestionar su estatus como potencia nuclear podría provocar una grave escalada regional. En ese sentido, insistió en que el programa nuclear representa una “línea roja” para el Gobierno norcoreano y no será utilizado como moneda de negociación en futuros diálogos.
Las declaraciones se producen en un contexto de renovados esfuerzos diplomáticos en la región. Horas antes, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, solicitó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, impulsar un proceso de paz en la península coreana, tomando como referencia los recientes acercamientos diplomáticos registrados en Oriente Medio.
Días atrás, los líderes del G7 manifestaron su preocupación por el continuo desarrollo del programa nuclear y de misiles balísticos de Corea del Norte, al considerar que representa una amenaza para la estabilidad regional y la seguridad internacional. En su declaración conjunta reiteraron su respaldo a la desnuclearización completa, verificable e irreversible de la península, conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).









