La OMS mantiene la alerta internacional por un brote provocado por una cepa sin vacuna ni tratamiento específico.
La República Democrática del Congo rebasó los mil casos confirmados de ébola, mientras que el número de fallecidos ascendió a 254, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública del país, que reportó una tasa de letalidad del 25.3 por ciento.
El brote, declarado el pasado 15 de mayo, se concentra principalmente en la provincia de Ituri, una región afectada por la violencia de grupos armados, aunque también se han detectado casos en Kivu del Norte y Kivu del Sur, donde habitan alrededor de 15 millones de personas.
La enfermedad ya cruzó la frontera hacia Uganda, donde se han confirmado 20 contagios y dos defunciones. No obstante, las autoridades de ese país aseguran que la situación permanece bajo control.
Especialistas alertan que el brote está siendo causado por la poco común cepa Bundibugyo, para la cual no existe vacuna ni tratamiento específico. Las vacunas desarrolladas en años recientes únicamente ofrecen protección contra la cepa Zaire, responsable de epidemias anteriores.
Ante el avance de la enfermedad, la Organización Mundial de la Salud mantiene la emergencia sanitaria internacional y advirtió que el brote podría prolongarse durante varios meses si no se logra contener su propagación.









