El líder norcoreano ordenó fortalecer el arsenal estratégico, construir nuevas bases navales y aumentar las capacidades de defensa del país.
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, reafirmó su apuesta por fortalecer el programa nuclear y ampliar el poder militar del país, al asegurar que las capacidades de defensa norcoreanas deben alcanzar un nivel capaz de “superar al mundo”.
Durante la Segunda Reunión Plenaria del IX Comité Central del Partido de los Trabajadores, Kim Jong-un ordenó continuar con el desarrollo de las fuerzas nucleares, acelerar la construcción de un crucero estratégico lanzamisiles de 10 mil toneladas, reforzar la frontera con Corea del Sur y establecer nuevas bases para la marina de guerra.
De acuerdo con la agencia estatal KCNA, el dirigente sostuvo que la expansión del arsenal nuclear es la mejor respuesta ante el complejo escenario internacional y las crecientes tensiones militares en la región.

Kim Jong-un volvió a calificar a Corea del Sur como el “Estado más hostil” y acusó a Seúl y a Estados Unidos de incrementar la confrontación mediante ejercicios militares conjuntos y reuniones del Grupo Consultivo Nuclear, mecanismos que, según Pyongyang, representan una amenaza directa para su seguridad.
El mandatario también lanzó críticas contra Japón, al que acusó de avanzar hacia un modelo de “Estado de guerra”, y se refirió al conflicto entre Rusia y Ucrania, reiterando el respaldo político de su gobierno a Moscú.
Aunque no mencionó directamente a China, el líder norcoreano llamó a fortalecer la cooperación con los países que considera aliados frente a las potencias occidentales, en un contexto de creciente acercamiento militar y diplomático entre Pyongyang y Pekín.
Las nuevas directrices reflejan la intención del régimen de mantener el fortalecimiento de su capacidad militar como uno de los ejes centrales de su política interna y exterior, en medio de un escenario de creciente tensión en la península coreana.









