Sigue creciendo la fricción bilateral y las disputas comerciales entre ambos países
El gobierno de Japón confirmó la detención de dos de sus ciudadanos en China, acusados de presunto contrabando relacionado con tierras raras, un caso que también fue ratificado por Pekín y que ocurre en un momento de alta tensión entre ambas naciones.
El portavoz del Ejecutivo japonés, Minoru Kihara, informó que las detenciones ocurrieron el 18 y 25 de mayo en la ciudad portuaria de Dalian, bajo sospecha de violar la legislación china en materia de contrabando de mercancías. Señaló además que los detenidos se encuentran en buen estado de salud y que el gobierno mantiene comunicación con las autoridades y las familias.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores de China, representado por el portavoz Guo Jiakun, confirmó las detenciones y afirmó que se realizaron “de acuerdo con la ley”, al tiempo que pidió a Japón reforzar la orientación a sus ciudadanos y empresas sobre el cumplimiento de la normativa local.
De acuerdo con reportes de la agencia japonesa Kyodo, uno de los detenidos sería empleado de una filial de un fabricante de maquinaria eléctrica y habría intentado sacar del país productos vinculados con tierras raras, elementos estratégicos en sectores tecnológicos y de defensa.
El caso se desarrolla en medio de un deterioro en las relaciones entre China y Japón, marcado por tensiones políticas y comerciales recientes. Pekín ha impuesto restricciones a exportaciones consideradas de “uso dual”, entre ellas las tierras raras, recursos de los que China concentra cerca del 70% de la producción mundial y un dominio superior en su procesamiento global.









