La Fraternidad San Pío X realizó ordenaciones sin permiso papal en Suiza, un acto considerado cismático que podría derivar en excomunión inmediata.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocida como los ‘lefebvrianos’, ordenó a cuatro nuevos obispos en Écône, Suiza, sin autorización del papa, lo que ha provocado una fuerte reacción del Vaticano y reaviva un conflicto histórico dentro de la Iglesia Católica.
La ceremonia se llevó a cabo en latín y bajo el rito tradicional anterior al Concilio Vaticano II, con la presencia de miles de fieles y simpatizantes. La ordenación se realizó pese a las advertencias previas del papa León XIV, quien había exhortado al grupo a detener el proceso para evitar sanciones canónicas.
El Vaticano advirtió que este tipo de consagraciones sin mandato pontificio constituyen un “acto cismático” que rompe la unidad de la Iglesia y puede implicar la excomunión automática de los involucrados.

Los cuatro obispos ordenados fueron el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, todos ahora bajo la sanción eclesiástica correspondiente.
La Fraternidad, fundada en 1970 por Marcel Lefebvre, mantiene diferencias doctrinales con Roma desde hace décadas, especialmente en torno a las reformas del Concilio Vaticano II, lo que ha provocado episodios previos de ruptura y reconciliación parcial con el Vaticano.
El cardenal Pietro Parolin calificó el hecho como un acto grave, aunque insistió en la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo, pese a la tensión generada.
El episodio reaviva uno de los conflictos más delicados dentro del catolicismo moderno, con una comunidad estimada en cientos de sacerdotes y miles de fieles en distintos países.









