La Organización Mundial de la Salud inició el reclutamiento de pacientes para evaluar dos tratamientos experimentales y autorizó una nueva prueba de diagnóstico de emergencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando, mientras anunció el inicio del ensayo clínico de dos tratamientos experimentales con la esperanza de encontrar una alternativa eficaz para combatir una variante del virus que, hasta ahora, no cuenta con vacuna ni medicamentos aprobados.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que ya comenzó el proceso de inscripción para que pacientes diagnosticados puedan participar en el estudio, el cual evaluará la eficacia de un anticuerpo monoclonal y un fármaco antiviral, tanto de manera individual como en combinación.
El proyecto será coordinado por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la República Democrática del Congo, con el respaldo técnico y científico de la OMS, en un esfuerzo internacional por contener uno de los brotes más preocupantes registrados en los últimos años.
Las autoridades sanitarias explicaron que el actual brote es provocado por la variante Bundibugyo del virus del Ébola, una cepa para la que todavía no existe una vacuna autorizada ni tratamientos específicos, lo que incrementa la complejidad de la emergencia sanitaria.
Tedros aseguró que las personas que participen en el ensayo recibirán atención médica integral, monitoreo permanente y acceso prioritario a los medicamentos experimentales si estos demuestran ser seguros y eficaces durante el desarrollo de la investigación.
Como parte de la estrategia para contener la enfermedad, la OMS también autorizó el uso de emergencia de la primera prueba de diagnóstico molecular diseñada específicamente para detectar esta variante del virus, lo que permitirá identificar casos con mayor rapidez y mejorar la respuesta de las autoridades sanitarias.
Aunque el estudio fue puesto en marcha en un tiempo considerado récord gracias a la coordinación entre científicos y autoridades congoleñas, la organización advirtió que los resultados definitivos podrían conocerse hasta principios de 2027.
Mientras tanto, el brote mantiene una tendencia ascendente. En las últimas dos semanas se han confirmado en promedio 38 nuevos casos diarios, elevando el saldo a 1 mil 406 personas contagiadas y 438 fallecidas.
Ante el aumento de infecciones, la República Democrática del Congo reforzó su capacidad de respuesta con la instalación de diez laboratorios cercanos a las comunidades afectadas, una vigilancia más estrecha de los contactos de pacientes infectados y la ampliación de camas hospitalarias especializadas, aunque la OMS advirtió que el 96 por ciento de esa capacidad ya se encuentra ocupada, reflejando la fuerte presión que enfrenta el sistema de salud del país.









