Aseguró que sus empresas son manejadas por sus hijos y que no participa en decisiones financieras.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió las millonarias ganancias obtenidas por sus negocios durante su administración y aseguró que no mantiene ninguna participación directa en su gestión, al afirmar que estos son administrados por sus hijos y asesores designados legalmente.
“No hago nada relacionado con mis negocios. Mis hijos los dirigen. Tengo mucho dinero. He ganado una cantidad enorme de dinero”, declaró en entrevista con CNBC, al señalar que incluso desconoce quién realiza algunas de las inversiones.
Las declaraciones se producen luego de que se diera a conocer su informe financiero más reciente, en el que reporta ingresos superiores a mil millones de dólares vinculados principalmente a proyectos de criptomonedas durante el último año, lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.
El mandatario sostuvo que sus decisiones financieras están completamente delegadas en terceros y defendió el papel de su familia en la administración de sus activos, aunque reconoció que este contexto puede generar críticas sobre la relación entre sus negocios y su función pública.
“En cierto modo me siento mal por mis hijos”, dijo, al señalar que cualquier actividad empresarial que realicen puede ser interpretada como un conflicto de interés debido a su cargo presidencial.
Trump reiteró que ha pedido a su familia mantenerse al margen de cualquier decisión que pudiera generar controversia, aunque aseguró que sus hijos continúan desarrollando sus propias actividades empresariales.









