Washington lanzó nuevos ataques contra objetivos iraníes tras acusar a Teherán de amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos intensificó su ofensiva militar contra Irán al lanzar nuevos ataques contra objetivos estratégicos, luego de que el presidente Donald Trump diera por terminado el acuerdo provisional de paz entre ambos países y responsabilizara a Teherán de los recientes ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
El Comando Central de Estados Unidos informó que las operaciones buscan reducir la capacidad iraní para amenazar una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial. La ofensiva ocurre tras los ataques atribuidos a Irán contra buques mercantes vinculados con intereses de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Como parte de la respuesta, Washington restableció restricciones a la comercialización internacional de petróleo iraní y, en las últimas horas, ejecutó bombardeos sobre decenas de objetivos militares. Irán respondió con ataques dirigidos a instalaciones en Baréin y Kuwait, lo que elevó la tensión en la región.
Aunque Trump afirmó inicialmente que el acuerdo con Teherán había concluido, posteriormente matizó sus declaraciones al señalar que la ofensiva busca enviar un mensaje de advertencia y descartó, por ahora, una guerra prolongada.
La nueva escalada ha puesto en duda la continuidad del memorando firmado en junio, que contemplaba un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento gradual de sanciones económicas y la seguridad en el estrecho de Ormuz. Autoridades iraníes acusaron a Estados Unidos de violar la tregua y advirtieron que no cederán ante las presiones, mientras los mercados internacionales reaccionaron con un alza en los precios del petróleo y caídas en las bolsas.









