El fenómeno extremo rompió récords en el oeste del país y amenaza con agravar incendios forestales y riesgos para la población vulnerable.
Una intensa ola de calor golpea la región de las Montañas Rocosas y las llanuras del norte de Estados Unidos, donde varias ciudades registraron temperaturas récord durante el fin de semana, con máximas de hasta 43 grados centígrados.
En Salt Lake City, Utah, y Billings, Montana, los termómetros alcanzaron niveles históricos desde que existen registros hace más de 150 años. En ambas ciudades se superaron marcas anteriores de temperatura, de acuerdo con datos preliminares de los servicios meteorológicos estadounidenses.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) calificó el fenómeno como una “ola de calor peligrosa” y advirtió que las temperaturas continuarán aumentando hasta alcanzar su punto máximo durante los próximos días.
Aunque gran parte de los hogares y edificios en Estados Unidos cuentan con sistemas de refrigeración, las autoridades alertaron que las olas de calor representan una de las principales amenazas climáticas para la población, causando más muertes que otros fenómenos como huracanes e inundaciones.
El calor extremo también complica las labores para combatir los incendios forestales que afectan zonas de Colorado y Utah, donde las condiciones secas y las altas temperaturas favorecen la propagación de las llamas.
Este episodio se suma a otra ola de calor registrada a principios de julio en el este del país, donde ciudades como Nueva York y Filadelfia estuvieron cerca de alcanzar los 40 grados centígrados.









