El mandatario saliente aseguró que redes del narcotráfico con integrantes de 38 países operan en ciudades como Medellín y Bogotá.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció la existencia de una “multinacional del crimen” conformada por estructuras delictivas internacionales vinculadas al narcotráfico, con presencia en ciudades como Medellín y Bogotá, así como posibles conexiones fuera del territorio colombiano.
Durante su intervención ante el Congreso, en el marco de la instalación del nuevo periodo de sesiones ordinarias y como parte del balance de su administración, el mandatario afirmó que las autoridades han capturado a integrantes de al menos 38 nacionalidades diferentes relacionados con actividades criminales.
Petro señaló que varios de estos grupos formarían parte de una estructura que ha denominado “junta del narcotráfico”, una red que, según sus declaraciones, tendría capacidad de operar de manera transnacional y cuyos principales líderes estarían ubicados en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.
“Hoy hay una multinacional del crimen”, afirmó el mandatario, al destacar que el fenómeno del narcotráfico dejó de ser exclusivamente local y ahora involucra organizaciones con presencia en distintos países y vínculos internacionales.
El jefe de Estado explicó que durante su gobierno se realizaron operaciones contra redes criminales y se concretaron extradiciones de presuntos delincuentes de diversas nacionalidades. Sin embargo, no detalló los países de origen de los capturados ni presentó información específica sobre los integrantes de la supuesta estructura internacional.
En materia de seguridad, Petro destacó los incrementos salariales otorgados a soldados regulares, auxiliares de Policía y otros integrantes de la fuerza pública, al señalar que mejorar sus condiciones económicas representa una inversión para fortalecer las instituciones encargadas de combatir el crimen.
El mandatario colombiano, quien dejará el cargo el próximo 7 de agosto tras la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella, defendió los resultados de su administración en materia de seguridad, aunque evitó profundizar durante su discurso sobre la estrategia de “paz total”, uno de los principales ejes de su gobierno.
Dicha política buscó establecer diálogos con diferentes grupos armados y organizaciones ilegales, entre ellos el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el objetivo de reducir la violencia y avanzar hacia acuerdos de sometimiento o negociación.
La declaración de Petro ocurre en medio del debate sobre el avance de las estructuras criminales en Colombia y los retos que enfrentará el próximo gobierno para combatir el narcotráfico, la expansión de grupos armados y las redes internacionales dedicadas al tráfico de drogas.









